Dia #1 - El anden de los momentos


Hey you!
Mi primer post! Me hace mucha ilusión poder compartir con ustedes algunos pensamientos que he tenido estos últimos días.
Desde que vivo en Francia, lugares como aeropuertos y estaciones de trenes se han convertido en algo muy especial para mí. El motivo es tal vez, los recuerdos de aquellas veces que tuve que despedirme o reencontrarme con los míos. Debo confesar que hasta ahora este tipo de lugares me generan un cosquilleo en el estómago y un sentimiento de nostalgia incontrolable.
Pues bien, desde que me mude a Paris he viajado muy seguido en tren. Como les dije, no puedo evitar estos sentimientos tan especiales al estar en el andén de los momentos (es así como lo bautice). Aquí les va algunos pensamientos materializados en mi típica agenda negra de camino a la ciudad de los recuerdos, Nantes:
Gente reencontrándose, gente que se extrañaba y se vuelve a ver. Sonrisas que te hacen soñar y ojos tan brillantes que reflejan los más dulces de los recuerdos. ¿Qué hacer con tantos recuerdos?  

Miradas que te dan la sensación de tener mariposas en el estómago… de esas que te hacen recordar a tu primer amor. Miradas que te hacen flipar y sacar una sonrisa nostálgica. Esa sonrisa que refleja los mejores momentos de tu vida.
Ojos tristes, ojos que perdieron el brillo. Ojos desconsolados, ojos perdidos. Mirada vaga, vacía. Esas miradas de los que buscan y no encuentran.

Abrazos, muchos abrazos. Abrazos de esos que no dejan desprenderte de aquella persona querida. La distancia, separación de almas que algún día volverán a encontrarse.
Padres que ven partir a sus hijos, hijos que parten en busca de aventuras. Familias que parten en busca del ‘sueño americano’ lejos de sus hogares. Hogares que se descomponen y familias que no volverán a unirse. Parejas que se separan, que se encuentran. Amigos lejanos que son como hermanos o amigos a los que el ‘hasta pronto’ se convertirá en un adiós.
Cuanta gente va y viene…
Son estos lugares los testigos, los confidentes y los más queridos cómplices de la vida.
Llegar, ir y venir…todo se siente como volver a empezar.

Nantes, Francia


Muchos camotitos helados desde esta parte del mundo.

A.Z.